jueves, 10 de febrero de 2011

Mis Vecinos


"Soltame, Soltame" Fueron los últimos gritos que salieron desde la ventana de mis vecinos.
Maltilde y Julian era una pareja bastante conflictiva, a decir verdad, me enteraba bastantes cosas de sus vidas por el hecho de que sus discusiones eran entrada la madrugada. Yo, para ese entonces, vivía de noche y me nutria de ella.
su pasatiempo consistía en todo momento criticar el uno del otro, nunca estaba conformes de nada ni de si mismos. Matilde sufría de constantes ataques psicoticos y Julian de jaquecas terribles, lo cual la convinacion de ambas era fatal. En realidad nunca pude entender que era lo que les atraía el uno del otro como para no haber terminado nunca "por las buenas" esa relación tan torturante.
Recuerdo en algún tiempo no tan lejano a lo ocurrido, heberme cruzado con Matilde en plena mudanza. Ella llevaba una sonrisa hermosa tatuada en su cara y su marido una paz que era bastante chocante comparada con la realidad a la que se toparon después. Recuerdo de que me habían invitado a su casa a tomar unas copas y conocernos, ellos tenían costumbres bastante americanas y de hecho no hacia mucho que volvían de la tierra de banderas con estrellas. Se los encontraba muy feliz, realmente una pareja que hasta daba envidia.
Me había comentado sobre un asesinato o una suerte de ello, ya que nunca se supo bien que fue. Era sobre una muerte espantosa de una pobre anciana, a la cual la habían encontrado totalmente desmembrada, hecha picadillo y con las entrañas por fuera. Ellos se vinieron acá por el hecho de que les salia muy barato comprar, ya que nadie querría vivir en una casa donde aparece un cuerpo hecho añicos y nadie sabe como, ni quien, ni por qué! Recuerdo que me querían "interrogar" al respecto del tema, digamos que querían saber si sobre aquel departamento recaía algún tipo de maldición, gualicho o mal de ojo. Simplemente no supe que contestar, a mi entender las cosas no suceden porque sí, todo tiene algún tipo de motivo, aunque aquellos motivos no lleguen a ser comprensibles para una simple mente humana.
Pasado el tiempo, en los rostros de ellos, sobre todo en sus ojos, se encontraban miradas demacradas, ténebres, obscuras, realmente atemorizantes para aquellas personas a las cuales prestan atención a las miradas. No mucho después de haber notado aquellas cosas, comenzaron los desmadres en el departamento.
Al poco tiempo, y como les venia comentando casi al principio de mi relato, a Matilde de diagnoticaron esquizofrenia, una suerte de enfermedad bastante alucinógena sin contar las bi-polaridades para su caso en particular. Esos ataques realmente volvían loco a Julían, y este en poco tiempo no sufrío más que una recaida para que , con tanta maldición ya ensima, tuviese ataques de jaqueca.
Se podría decir que todo el edificio comentaba respecto al cambio sufrido por estos dos personajes, pero obviamente, mucha charla y poca acción no sirven de nada.
Fueron pasando los meses, y ellos se aislaban mas del mundo exterior. Segun el portero del edificio, se había comentado que ya ninguno de los dos mantenian sus trabajos, que los telegramas de despido consistian básicamente por falta de presensia laboral en sus puestos correspondientes por largo plazo. No se sabia ya de que vivían ni como todavía seguian vivos. Varias veces he escuchado una lluvia de ceramicos cayendo al suelo, platos, bandejas, todo hecho añicos. Pero las voces de ellos se seguian escuchando muy vivas. En lo personal, pensaba que estas cosas no iban a durar mucho mas, ya que en cualquier momento uno de los dos iba a terminar matando al otro, y por mas macabro que fuese mi pensamiento, realmente queria que asi lo fuese, asi volvia la tranquilidad hacias mis pagos.
Obviamente mis premoniciones y conclusiones habian vuelto a fallar y la historieta se alargó durante unos cuatro o cinco meses más, no lo recuerdo con mucha claridad. En ese momento,pensando muy detenidamente en aquella situación, decidí darle fin a esa historia infernal y casi sin sentido, por mis propios medios.
Un día me presente a la puerta de su departamento y toqué el timbre. Al cuarto intento por hacer que escuchasen mi presencia, Matilde se aparece en la puerta con un cuchillo de carnicero y se abalanza para darme un abrazo. Una situación completamente incomoda e inesperada para como venian mis planes. Después de un rato de hablar en la puerta para convencerla de que necesitaba entrar para hablar con los dos, me dispuse a seguir mi plan al pie de la letra.
Los sente a los dos en las sillas y los enfrente, cara a cara, mirada con mirada. Debo confensar que me exitaba mucho ver esas miradas de odio, de desprecio, de terror, de incertidumbre, de desconocidos, y eso hacia que me desviara un poco de lo planeado, pero vamos, ya que estoy, quizas podria jugar un poco!
Empecé con un ligero discurso sobre el trato de parejas, sobre su situacion, sobre las cosas que normalmente suceden, mientras iba incitandolas a una furia tanto carnal como de destrosos. Ellos no comprendian mucho la situación, pero estaban dispuestos a tener varios finales en un solo final.
Me pare frente a ellos, procedir a desatarlos de sus asientos (si, lo se, no lo mencione antes, no veia el porque, en ese punto poco interesaba) y a levantarlos. Los encamine hacia su habitación y los tire de un empujón a ambos a la cama, estos cayeron con las piernas enrredadas, realmente nunca entedi el por que de eso. Los incite con juegos baratos a desnudarse y  masturbarse entre ambos, a que se exitaran, a que los consuma el fuego pasional y que se entre mezclase con las ganas de matarse. Les hablaba,los manejaba a mi antojo,era esa casa, esa casa me permitia persuadir, como a la anciana. Si.como a la anciana. Nunca las cosas suceden por que si, todo tiene una explicacion, pero todo bien hecho,sin dudas, nunca deja rastros. Digamos que mis coartadas eran realmente buenas, digamos que difrutaba de muchas buenas relaciones, y alguna realmente valiosas. Si, asi es que nunca tuve problemas con aquella personas que piensa que lo que hago esta "moralmente" mal visto. Como comentaba, al persuadirlos realmente hacian lo que queria, y eso también me exitaba bastante. Mientras ellos se cojian de una manera brutal, fogosa, yo observaba sus miradas y me deleitaba de sus gozes y me mojaba de solo pensar como iba a termina todo. En el momento de extasis de ambos, procedi a levantarme e inyectarlo con una dosis de adrenalina que me habia dado un buen amigo. No queria que paracen de cojer, que se apagase ese fuego, realmente me gustaba mucho verlos ahi, difrutar del silencio de discusiones, y escuchar como los gemidos florecian como coros de angeles. En el medio de toda esa accion de penetraciones desgarradoras y de gemidos reconfortantes, pego media vuelta y me dirijo al comedor, donde habia logrado que Matilde dejase su cuchillo de carnicero. Tome mis hermosos guantes de gala, que solo usaba en ocasiones particulares, y procedi a tomarlo por el mango. Me dirijí a la cocina y agarre un cuchillo pequeño, de esos para cortar pescado y poder filetear cosas. Con ambos cuchillos en mi poder me dirijí hacia la habiatación. Todavia estaba ahi, entrando por atras, por delante, orales, de todo. Me pare en frentes de ellos y comence a hablarles, recuerdo que la exitacion habia hecho temblar un poco mi voz, sacandome un poco de autoridad y mis manos temblaman un poco también, quisas por la abstinencia de no interponerme entre sus cuerpos y terminar entrelazando mi cuerpo con los suyos.
En ese momento la consigna era que cada uno tomase un cuchillo e intentaran seguir cogiendo sin hacerse ningun rasguño, y que si eso sucedia, la victima tenia que vengarse de la forma que quisiece.
Realmente me habia sorprendido que tras una breve charla, no se les haya esfumado la libido y siguiesen tan calientes como lo estaban. Podria haber dejado todo asi e irme a mi casa a dormir, pero no, sabia que esto al dia siguiente pasaria, y estas clases de oportunidades no se dan dos veces en la vida,o por lo menos no en la mia.
Al cabo de unos diez minutos aproximadamente, mis juegos comenzaron a tener efecto, una lluvia de salpicadas mezcladas con lujurias caian por sobre la habitacion, en ese punto yo me encontraba completamente desnuda, no queria ensuciar la ropa, seria muy sospechoso que apareciesen prendas tiradas o fuego y humo en la casa. Pasaron unos cincos minutos mas, y ya a la mujer le flaba un ojo, habia perdido varios dedos de las manos y pies, y tenia el cuchillo clabado en el ano. Al hombre le faltaba los cuatro dedos de la mano izquierda, quedando a salvo el pulgar, un tajo poco profundo en su cabeza y tajos en las piernas y brazos. De un momento al otro, sucedio lo que queria que sucediese, en una arebato de gritos de panico con placer, Julian sostiene el cuello de su mujer y procede a cortarselo, un mar de escupidas de sangre llenó la cara del hombre y un charco bastate importante empezaba a acumularse en el piso. No puedo explicar el placer que tenia al ver que Julian se empezaba a cojer con mucha furia a su reciente difunta mujer, lo hacia de una manera tan seductora, tan hermosa que no puede resistir y me empeze a masturbar. Al percatarse Julian de que estaba yo, salto de la cama y con el pene deliciosamente ensangretado, me lo empezo a pasar por la cara y a juguetearme. Pero no! esto no estaba en mis planes, si llega a salir algo mal, si algo pasa, yo no tengo que morir,son ellos lo que deben morir. Pero era tarde, en cuanto deje de pensar y me centre en la realidad, el puro macho me estaba cojiendo con una fuerza tan equilibrada, una constancia de ensueños, y con una lubricacion de puta madre. No podia parar de gozar, estaba en una escena siempre soñada. la mujer que yace muerta sobre la cama, el marido que hace de ello necrofilia, y la amante que mira con cierto aire de desorientación la escena. En las nubes era poco decir, no lo podia controlar, queria despejar mi mente y no podia, era insoportablemente dulce, acogedor, demasiado bueno como para perdercelo. Asi estuvimos un tiempo mas, no sabria decir cuanto, en ese momento habia perdido hasta la nocion de porque me encontraba allí. En un acto brusco por levantarme y agarra el cuchillo, Julian me sostiene del tobillo y se empieza a limpiar toda la sangre que corria por su erecto pene. No paraba de masturbarse, estaba como loco, y eso me exitaba mas,pero sabia que me habia permitido bastante y que si no actuaba pronto las cosas se iba a salir de lugar. Mientras que el se masturbaba y luchaba con llegar a mi culo para meterme el dedo, yo agarre el cuchillo y lo sostuve por detras de mi espalda. Gire por sobre mi tobillo sostenido por el hombre, y con el otro pie, lo tumbe al piso. Me sente ensima de el. Juegue un poco mas con ese delirio animal que tenia por debajo mio, y lo empece a montar. Ese pene se hinchaba cada vez mas y eso me ponia como loca. Después de unos minutos, procedi a cortarle la yugular con una sutileza y elegancia a la cual nunca me habia visto hacer. Su sangre salpicada por sobre mi cara, recorria muy rapidamente mis pechos, en donde el pobre hombre, sin distinguir el placer de la muerte, seguir con su mano derecha estimulandome un pezón, y este todo sangrieto. Me lo segui cogiendo hasta que en un agonizante grito de placer con suspiro a muerte, el hombre acabó y murio.
Mi trabajo habia terminado, me atrevi a tomarme el lujo de ducharme, me vestí, y parti para el hall de entrada del edificio sin que nadie me viese irme, pero obviamente, esperando que me vieran entrar.
Aun hoy en día siguen investigado que fue lo que paso en aquella habitación, que fue de esa masacre. Aun hoy en dia siguen creyendo que esa casa esta maldita. Aun hoy me sigue sugiriendo que me mude a otro edificio, que no entienden como soporto vivir frente a una casa "embrujada". Yo solo contesto que para mi esas cosas no existen, que todo tiene un motivo, aunque aquellas cosas no sean comprensibles para una simple mente humana...

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