viernes, 7 de febrero de 2014

Unos amigos.

Eran unos amigos que se querían mucho, pero nunca tenían tiempo para verse un rato. Pero ese "nunca tenían tiempo" en realidad, no era muy cierto. Lo que pasaba era que cuando ellos se juntaban, la mezcla explotaba.
Habían tenido un pasado bastante complicado, se creaban problemas con sus parejas y cuando estaban libres, seguían generando una cierta envidia. Con el tiempo se fue, aunque no se reconozca, desgastando la relación.
Pasado el tiempo, ambos habían conseguido cierta estabilidad con sus respectivas parejas y el destino los volvió a cruzar por el camino. La cosa estaba jodida, sus miradas decían más que lo que sus respectivas parejas sabían, y eso era una mierda. Pero la verdad que al fin de cuentas, importaba poco y nada. Nadie se perjudicaba y hasta se habían podido relacionar con las parejas forjando una especia de amistad.
Pero como todo en la vida, lo que tiene principio también tiene un final, y aunque me vengan con esas "cosas del destino", nosotros somos los responsables de que ese final termine siendo una mierda o algo trascendental.
Y así seguirán sus vidas, planeando cuál será el mejor final...



NoNe!(jodida mente natural)