Nos conformamos todo el tiempo con frases de "auto-ayuda", porque
creemos estar perdidos y no poder encontrar un camino. Esta generación
poco acostumbrada esta a pensar, no existe una introspección, nunca nos
atrevemos a ver nuestro interior y examinar el entorno que nos rodeamos.
Nos cuesta ser frontales, creemos que les tenemos que caer muy bien o
muy mal, con qué necesidad? Se dejo atrás la indiferencia, todos
queremos ser protagonistas, liderar, marcar tendencia. Nos creemos
íconos de una revolución que no es dada por los factores que se deberían
dar. El conformismo forma parte de nuestro plato diario, pero con qué
clase de conformismo nos quedamos?
Hablo de simplezas, lo se, y
dentro de ella se encuentra el conformismo. Pero ese conformismo debe
ser dado por haberse satisfecho ciertas necesidades que surgen dentro nuestro, no por imposición.
sábado, 30 de agosto de 2014
A veces pienso.
A veces me pongo a pensar en lo triste que es ver como personas pierden su tiempo, comentando y discutiendo cosas que realmente no valen la pena. Se arman grandes prejuicios y peleas a cerca de "Quién es más pelotudo", "Este no la pone", "Tal se casó con cual", nos importa tanto o más la vida ajena que la propia. Ojo, es genial poder fijarse en los demás y no ser el ombligo del mundo, pero Vamos! De qué carajo sirve discutir esas pelotudeces? O a caso tu comentario va a hacer que el pelotudo sea menos o más pelotudo, sin ponerte en el papel de pelotudo por haber comentado semejante pelotudes. A caso sos el guro del sexo, que tu comentario lograría que el pobre pibe tenga un poco más de acción por año? NOOOO!! De qué sirve? No sirve de nada...
Obviamente, yo también estaría haciendo de una ínfima cuestión, algo de tema realmente relevante en nuestras vidas pero que sabemos en el fondo que poco importa. Creo fervientemente, que habría que educar a nuestros dedos, para que no siempre escribiesen lo que uno piensa, supone, opina, confirme, etc... Mas creo que todo esto puede ser una simple replica de lo que sucede en nuestras vidas, o lo que sentimos pero no decimos, ocultándonos en aquellos personajes que las redes sociales nos facilita ser. Perdemos identidad y cada día nos cuesta más expresarnos. Nos da miedo pensar en la debilidad, pero nos olvidamos que esas cosas son humanas, que vienen con nosotros. Todo el tiempo tratamos de evitar las resoluciones fáciles, obvias, porque no queremos parecer sencillos, pensamos que el ser rebuscado tiene su encanto, su chispa, su etiqueta. Pero el retorcido tiene identidad propia y no la copia ni la finge.
Obviamente, yo también estaría haciendo de una ínfima cuestión, algo de tema realmente relevante en nuestras vidas pero que sabemos en el fondo que poco importa. Creo fervientemente, que habría que educar a nuestros dedos, para que no siempre escribiesen lo que uno piensa, supone, opina, confirme, etc... Mas creo que todo esto puede ser una simple replica de lo que sucede en nuestras vidas, o lo que sentimos pero no decimos, ocultándonos en aquellos personajes que las redes sociales nos facilita ser. Perdemos identidad y cada día nos cuesta más expresarnos. Nos da miedo pensar en la debilidad, pero nos olvidamos que esas cosas son humanas, que vienen con nosotros. Todo el tiempo tratamos de evitar las resoluciones fáciles, obvias, porque no queremos parecer sencillos, pensamos que el ser rebuscado tiene su encanto, su chispa, su etiqueta. Pero el retorcido tiene identidad propia y no la copia ni la finge.
domingo, 17 de agosto de 2014
No es enojo.
No es enojo, si no melancolía. El saber que el tiempo es tan fugaz para ciertas cosas, mientras que el resto es eterno.
No es enojo, si no tristeza. El saber que aveces ya nada se puede ser, mientras que no pensamos si en verdad eso es felicidad.
No es enojo, si no rebeldía. El saber que lo común une, mientras se pone a prueba que en lo común poco nos unimos.
No es enojo, es preferencia. El saber que por encima nuestro siempre hay algo más, mientras me sigo preguntando que otra cosa puedo hacer.
No es enojo, es vacío. El despertar siempre esperando algo, mientra que los sueños engatusan con buenaventuras.
No es enojo, si no tristeza. El saber que aveces ya nada se puede ser, mientras que no pensamos si en verdad eso es felicidad.
No es enojo, si no rebeldía. El saber que lo común une, mientras se pone a prueba que en lo común poco nos unimos.
No es enojo, es preferencia. El saber que por encima nuestro siempre hay algo más, mientras me sigo preguntando que otra cosa puedo hacer.
No es enojo, es vacío. El despertar siempre esperando algo, mientra que los sueños engatusan con buenaventuras.
viernes, 1 de agosto de 2014
Primavera en Agosto.
Y mientras tanto, cuando pensás que todo esta perdido, te das cuenta que el abrazo de mil amores, entra por tu ventana junto a una brisa de primavera. Primavera en Agosto, quién iba a decir que algún día iba a poder decirlo estando donde estoy.
Mi buen regalo.
Mi buen regalo.
NoNe( jodida mente natural)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)