De pronto, el silencio.
Una hoja seca cae a mis pies, se acerca el otoño, es la marca de la muerte. Duro invierno. La oscuridad no piensa moverse. Es perezosa y lenta.
El latir de un reloj se empieza a emparejar con los latidos del corazón. Es el nacimiento de una nueva esperanza. El calor y la luz que lo envuelve todo. Otras vez las llamas que danzan.
Es una nueva victima que caerá en el otoño.
Se cierra el telón.
Duro invierno.
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