Sin dudas el sentimiento de que este era el peor año de mi vida, no tenía fin, y temía muy seriamente que pasase realmente un año. Un año fatal.
La angustia que sentía aquél día era de lo peor. No paraba de llorar, de repasar una y otra vez las cosas que había hecho para terminar como lo estoy ahora. Había perdido por completo mi dependencia, volviendo a mendigar y restringiendome a todas aquellas cosas que me proporcionase placer. Sentía que simplemente, no tenía nada. Estaba desatendiendo a mis amistades, y no porque tuviese intensiones de perderla, si no, porque no me sentía completa como para no amargarlos con mi presencia. Para de igual manera, me sentía con mi pareja. Realmente me estaba volviendo muy irritable. Cada día, cuando me despertaba y me tocaba mirarme al espejo, me veía incapaz de lograr nunca nada. Yo no era así. Pero ahora sí.
NoNe!(jodida mente natural)
No hay comentarios:
Publicar un comentario