lunes, 24 de noviembre de 2014

El Final?



La destrucción había sido absoluta, no quedaba nada. Cada uno había cumplido con su papel. La misión? No dejar nada. El recuerdo era una palabra que se había enterrado junto a millares de personas. El apocalisis no había llegado desde el exterior, si no que exploto por dentro, desde nuestras propias raíces. El desprecio, la ira, la irracionalidad, la sed de ventajas y proporciones desmesuradas, las creencias racistas, pedantes y pregoneras arrasaron con todo lo que encontraron.
Empezar de nuevo era una meta, la visión de un nuevo futuro, creado por aquellas mismas personas que exterminaron todo por una obsesión. Si se mataban, quién quedaba para poblar y comenzar de nuevo con la humanidad? Nadie, verdad? Llevaría cientos, miles o quizás millones de años volver a evolucionar sin saber a ciencia cierta si se cometerían los mismos errores y si volvería a ver una revolución como tal. Ciertas discusiones, como si era buena o mala la naturaleza humana,  si vivir en sociedad mantiene o quita valores, éticas de comportamiento, reglas. Quién olvidaría que estas fueron creadas por la misma sociedad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario