venia caminado por la cuadra de la iglesia, cuando de pronto, frente a mi, veo caminando a una anciana que posaba su miraba hacia su señor. Tenia la mirada fija en su figura y se disponia a rezar sus plegarias. Con la vista completamente despegada del suelo, la anciana tropiesa con una baldosa floja y cae de cara al suelo con la mirada perdida y un agujero en su craneo.
Al día siguiente, escrito en las paredes externas de la iglesia, se encontraba un comentario que decia "peligro, es su dios quien los mata, no nosotros"...
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